El Financial Stability Board (FSB) ha publicado un informe sobre la “Implementación y efectos de las reformas regulatorias financieras del G-20”. El informe también analiza de forma sucinta la convergencia contable internacional, especialmente en cuanto a la provisión por pérdidas esperadas por préstamos concedidos.

Se observa que la convergencia no se ha logrado: los emisores de normas internacionales de contabilidad por un lado, y los norteamericanos por otro, han emitido de forma separada normas para provisionar tales pérdidas (normas que entrarán en vigor en 2018 y 2020 respectivamente). Aunque ambas están orientadas al futuro (forward-looking) y han tenido en cuenta las lecciones derivadas de la última gran crisis, las normas no han convergido, y el FSB ha pedido a los emisores controlar una aplicación coherente de las dos, y buscar nuevas oportunidades para satisfacer la petición del G-20 para una auténtica convergencia contable.